En un mundo donde lo electrónico tomó fuerza, U2 llegó con un rock post punk lleno de fuerza y muchas preguntas. Se
les conoció ipso- facto por su sonido arrebatador y sus fuertes declaraciones sobre la religión y la política.
Steve Lillywhite, relevante productor inglés sacó esa energía en los primeros discos del grupo. En la búsqueda por nuevas atmósferas, U2 trabajó de la mano con Brian Eno y Daniel Lanois y la experimentación logró p
roducciones bien logradas y un estilo muy particular, sobre todo en el desarrollo de voces y el trabajo en guitarras.
The Edge alcanzó un sello personal por medio de efectos sonoros al unir el sintetizador y los pedales de la guitarra con la guitarra, muy trabajada en estudio. El resultado: ecos barridos emularon paisajes sonoros.
La base rítmica de Mullen- Adams, proporcionó al grupo la fuerza, la energía y si se puede decir así, el coraje. Bono por su lado, escribió canciones de conciencia y juntos también desarrollaron el lado proactivo de la rebeldía del rock, al ser parte de organizaciones como Amnistía Internacional, Green Peace, Vote the World, etc.
El proceso creativo nunca termina. En un verdadero artista, la experimentación, acaso el ensayo y error es permisible, ya que, de ello resulta lo más admirado, lo más asombroso. El arte debe tocar las entrañas del espectador. Despertar su propio pensamiento y razonamiento. Hacerle entender el lenguaje objetivo de quien lo creó.
Como en su momento lo hiciera Ray Charles o B.B. King o los mismos Beatles, U2 fue más allá de una sola propuesta musical y se involucró en lo político y lo social de su época.
En el arte, tampoco es posible complacer a todos y eso le ha sucedido infinitas veces al cuarteto de Dublín. A través del viaje sonoro el cual comenzó con la rabia de una Irlanda sureña oprimida por el gobierno británico y la estúpida división religiosa que costó miles de vidas a lo largo de unos 300 años, se dirigió hacia lo introspectivo de la repercusión nuclear, el exceso del mainstream y la búsqueda de un Dios entre madres desesperadas que buscaban a sus hijos o esposos desaparecidos, debajo de cielos rojos, colinas arbo
ladas o calles que no tenían nombre.
América brindó la influencia del Blues y el Country además de singulares amistades como Bob Dylan.
Entrando la última década del siglo XX, el ojo estuvo puesto a Europa y una fracción del medio oriente. La caída del muro en Berlin que se reflejó también en cambios significativos en la América del Sur con la retirada del militarismo destructor de los sueños de millones de personas, además, claro, de sus propias vidas. Y la llegada de la guerra en el Medio Oriente, parte aguas tecnológico del desarrollo bélico.
U2 es de las pocas agrupaciones que se ríe a carcajada abierta del sistema, del medio musical y los medios electrónicos que les dieron una forma de vida. De la comida plástica y la careta del consumismo del cual, ellos también son protagonistas. La era de la información es también la era de la ignorancia y la idiotización.
Bono y compañía han sido relevantes cronistas de una historia apasionada, de cambios vertiginosos, de desarrollo, en un mundo donde la física nos tiene pendiendo de un hilo. La lucha de poderes interminable. La caída de las Torres Gemelas, representó la vulnerabilidad del imperio capitalista y desató la guerra por el oro negro. La muerte de George Harrison por un tumor cerebral. En medio de la caótica llegada del Siglo XXI, U2 llega y da esperanza al cantar que este es un hermoso día.
El ozono que cons
ume, el carbono que calienta, el amonio que quema, la química terrestre se convierte en una lenta bomba de tiempo y cada segundo cuenta como una enorme fracción de oportunidad de vida. Cielo y mar se juntan para borrar la línea en el horizonte y acaso es un llamado a tocar de nuevo la fibra espiritual.
La vida de estos cuatro músicos ha sido intensa. Y como todo lo que es, debe adaptarse o morir.
U2 se encuentra en el otoño de su existencia. Debatiendo entre seguir, vender, crear o ceder.
El mundo cambia en fracción de minutos y así también el mercado que los llevó a ser quienes son. El público reacciona lento, como siempre, a su último álbum. El miércoles 28 de octubre concluyen en Vancouver la primera parte de la gira “360” y regresarán, como siempre a Dublin para pasar este par de meses con amigos y familia.
El mundo del Rock está cambiando de nuevo. Y U2 es una banda que como otras está luchando por obtener nuevos fans en la era digital.
Adam Clayton, bajista, comenta en una entrevista tras bambalinas en una transmisión en The Tonight Show: “¿Qué es el Rock en este mundo cambiante? Porque, en cierta medida, el concepto del fan, el concepto de la persona que compra música y escucha música por el mero placer de escucharla, es una idea extinta.”
El grupo ha vendido un millón de copias de su última producción. Ellos reconocen frustración de que sus sencillos ni siquiera han llegado a los primeros lugares de popularidad.
Bono comenta: “No estamos encasillados en una idea y sentimos que este álbum es como una especie en extinción, y debemos acercarnos y crear un ambiente y un sentimiento desde el principio y hasta el final. Supongo que hemos hecho un trabajo que representa u
n reto para la gente que ha crecido y se ha alimentado de una dieta de estrellas pop.”
“La música existe en ambiente donde la gente está haciendo muchas cosas al mismo tiempo” –comenta Adam Clayton, bajista-, “ y ese es un ambiente muy diferente y me he dado cuenta de que esto es para gente que toma la vida de una manera, pero no es parte del mundo moderno, para mi”.
“En muchas formas, U2 ha tenido un enorme éxito a través de los años, aún vendemos muchos discos y eso prueba que U2 está hecho a prueba del pop y la decadencia del mundo musical. Vender discos es una cosa pequeña comparado con tocar en vivo. Cuando esta gira termine, U2 habrá tocado ante más de 6 millones de personas”. Dice Paul McGuinness, manager del grupo.
“En esta gira queremos lograr un efecto de 360 grados. Donde todo el público en la audiencia pueda ver los gráficos y escuchar el sonido de forma perfecta, aún no lo hemos logrado, pero trabajamos constantemente en ello” –explica Mullen, el baterista-, “ U2 siempre ha sido la audiencia y el ambiente, y creo que la audiencia es lo más importante y su reacción es lo más importante” Concluye.
The Edge dice: “Estamos tratando de hacer todo lo posible en el frente sin cambiar lo que hemos hecho artísticamente, la música queda intacta, estamos muy enfocados en ser el mejor y no el más grande.”
“El peligro más grande para una banda como U2, es aceptar que hemos llegado a cierta edad y, por lo tanto, deberíamos, de hecho, replegarnos.” Dice Larry Mullen, baterista y fundador del grupo y agrega: “No es para eso que hemos trabajado. Queremos hacer música relevante y Bono lo ha dicho innumerables veces, ‘un mal álbum y estamos fuera’, y nosotros hemos evitado eso todo el tiempo.”
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