27.10.09

La mejor época del año.


El otoño es el principio de la época del año que más me gusta. Disfruto tanto cuando el reflejo del sol sobre la tierra se tiñe de dorados, los árboles pierden sus hojas y el viento frío golpea mi cara.

Los días entran como en una dimensión desconocida, amanece más tarde y oscurece más temprano.

Ir al súper y ver variedad de calabazas en venta y después toda la parafernalia de Halloween, me parece divertido. Mirar películas o series policiacas, thrillers, misterio, crímenes y algo de miedo, sin llegar al poltergeist, es un buen pasatiempo los sábados o domingos por la tarde.

Cuando comencé a estudiar sobre los Celtas y descubrí historias sobre ritos en Stonehenge que hablaban de los hombres sabios llamados druidas y sobre todo, los festejos del nuevo año, el culto por sus antepasados la noche de luna llena de lo que hoy vendría siendo el 31 de octubre y el festejo de la vida el día posterior, me pareció fascinante, y nada qué ver con la fiesta pagana y comercial que se ha tornado esta festividad anglo-sajona en los últimos 100 años.

Podría creer que esta inclinación proviene de mis ancestros. Mi bisabuelo fue un brujo blanco en el total sentido de la palabra. Hacía pócimas y embrujaba personas.

Yo nunca lo conocí. Pero según se sabe, huyó de Alemania porque se le pasó la mano en un embrujo, terminando –sin querer- con la vida de la víctima.

Jürgen Morgenroth zarpó en una embarcación con rumbo a América del Sur. De alguna forma que mis familiares no me han podido aclarar, llegó a Chile y ahí se casó con mi bisabuela. Tampoco tengo la información de cómo de Chile llegó a México, donde se estableció y donde se criaron mis tíos y mi abuelo materno. A quienes sólo conocí en fotos que mi mamá guardó en los álbumes familiares y de los cuales, conservo algunas imágenes.

No supe cómo falleció Jürgen, pero sí cómo falleció mi abuelo Jorge Morgenroth Romero. Una mañana, el corazón se le detuvo en la cocina de su casa en Guadalajara, frente a una de sus hijas, media hermana de mi mamá y a quien conocí hace unos años en Los Cabos.

A mi hermano y a mi siempre nos llamaron la atención las historias misteriosas. Lo relacionado con la ciencia ficción y a él en lo particular, la química. Él podría pasar horas haciendo experimentos en la casa cuando éramos pequeños.

Después de la noche de brujas donde pululan las damas feas vestidas de negro que se transportan con escobas, fantasmas blancos con cadenas que claman por la libertad de sus almas y uno que otro Belcebú desorientado, llega el Día de Muertos en México.

Una celebración que me parece harto espiritual. Pensar en que estas noches llegan nuestros seres queridos del más allá para estar con nosotros. Los abuelos que se han ido. Los papás, los hijos que jamás nacieron pero que llegaron a estar en el vientre de sus madres… los amigos, las mamás de las mejores amigas y uno que otro intelectual que tocó nuestra sensibilidad con su obra, haya sido escrita, plástica o lírica.

Los cementerios y las casas a lo largo del país se iluminan con las luces de velas encendidas entre el 1 y el 2 de noviembre. La fiesta de los muertos, nuestros muertos, se colorea con las figuras del papel picado y las flores de cempazuchitl. Los niños enloquecen con las calaveritas de azúcar, chocolate y amaranto y los jóvenes ríen con las escritas humorísticamente en verso. Todo esto con el copal y los altares, nos unen cada año con quienes se fueron antes al Mitlán y nos obligan a reflexionar una y otra vez sobre el año que está por terminar y nuestras vidas que aún siguen en el plano físico y que deberían trascender y no sólo ser una vida más en la faz de la tierra.

Después vendrá el tercer jueves de noviembre, cuando los estadounidenses festejan Acción de Gracias. En agradecimiento de todo lo sucedido en el año que sucumbe. Y en remembranza de la llegada de ingleses e irlandeses a las tierras del norte del continente americano.

El menú es una ofrenda también al haber tenido que adaptarse a nuevas formas de guisados a los que ellos estaban acostumbrados en su tierra de origen.

Adoptan la calabaza, y la ofrecen a Dios al ser, en Canadá , la única fruta que podrán cosechar en invierno. El pavo, los arándanos, los ejotes y los elotes, alimentos oriundos de la América a la que los inmigrantes adoptarían como la nueva patria.

Dice la tradición de Acción de Gracias que uno debe rodearse en la cena por familiares y amigos, pero también, dará buena fortuna compartir los alimentos con una pareja de extranjeros. En el caso de los inmigrantes entonces, “los extranjeros” eran los indios nativos de Canadá o los Estados Unidos. Ahora, los americanos que viven fuera de los EUA, lo harán compartiendo su cena con mexicanos, venezolanos, guatemaltecos o panameños.

Ya entrando diciembre, desde el primer día de mes comienza la cuenta regresiva para las últimas 5 semanas del año que empieza a cerrar sus ojos.

Las posadas en México y posteriormente la noche buena que he aprendido a disfrutar con la compañía de Patricio y el reencuentro de mi familia y mis amistades más allegadas.

El fin de año no me podría ser más significativo al cumplir yo misma un año más en pleno 31 de diciembre.

Pasear por el centro de la ciudad donde vivo, tomar ponche y ver la pirotecnia multicolor perderse en el cielo al compás de la campana de San Francisco, en el primer cuadro queretano. Caminar de vuelta a la casa y dormir en paz, con buena fe para escribir nuevas aventuras y reflexiones en las páginas blancas del destino y el nuevo año.

23.10.09

"The times, they are A-changing". U2 enfrenta el debate entre seguir, vender, crear o ceder.

“El peligro más grande para una banda como U2, es aceptar que hemos llegado a cierta edad y, por lo tanto, deberíamos, de hecho, replegarnos."
- Larry Mullen
Desde sus inicios, U2 se presentó como una de las agrupaciones de Rock más honestas en la historia.

En un mundo donde lo electrónico tomó fuerza, U2 llegó con un rock post punk lleno de fuerza y muchas preguntas. Se les conoció ipso- facto por su sonido arrebatador y sus fuertes declaraciones sobre la religión y la política.

Steve Lillywhite, relevante productor inglés sacó esa energía en los primeros discos del grupo. En la búsqueda por nuevas atmósferas, U2 trabajó de la mano con Brian Eno y Daniel Lanois y la experimentación logró producciones bien logradas y un estilo muy particular, sobre todo en el desarrollo de voces y el trabajo en guitarras.

The Edge alcanzó un sello personal por medio de efectos sonoros al unir el sintetizador y los pedales de la guitarra con la guitarra, muy trabajada en estudio. El resultado: ecos barridos emularon paisajes sonoros.

La base rítmica de Mullen- Adams, proporcionó al grupo la fuerza, la energía y si se puede decir así, el coraje. Bono por su lado, escribió canciones de conciencia y juntos también desarrollaron el lado proactivo de la rebeldía del rock, al ser parte de organizaciones como Amnistía Internacional, Green Peace, Vote the World, etc.

El proceso creativo nunca termina. En un verdadero artista, la experimentación, acaso el ensayo y error es permisible, ya que, de ello resulta lo más admirado, lo más asombroso. El arte debe tocar las entrañas del espectador. Despertar su propio pensamiento y razonamiento. Hacerle entender el lenguaje objetivo de quien lo creó.

Como en su momento lo hiciera Ray Charles o B.B. King o los mismos Beatles, U2 fue más allá de una sola propuesta musical y se involucró en lo político y lo social de su época.

En el arte, tampoco es posible complacer a todos y eso le ha sucedido infinitas veces al cuarteto de Dublín. A través del viaje sonoro el cual comenzó con la rabia de una Irlanda sureña oprimida por el gobierno británico y la estúpida división religiosa que costó miles de vidas a lo largo de unos 300 años, se dirigió hacia lo introspectivo de la repercusión nuclear, el exceso del mainstream y la búsqueda de un Dios entre madres desesperadas que buscaban a sus hijos o esposos desaparecidos, debajo de cielos rojos, colinas arboladas o calles que no tenían nombre.

América brindó la influencia del Blues y el Country además de singulares amistades como Bob Dylan.

Entrando la última década del siglo XX, el ojo estuvo puesto a Europa y una fracción del medio oriente. La caída del muro en Berlin que se reflejó también en cambios significativos en la América del Sur con la retirada del militarismo destructor de los sueños de millones de personas, además, claro, de sus propias vidas. Y la llegada de la guerra en el Medio Oriente, parte aguas tecnológico del desarrollo bélico.

U2 es de las pocas agrupaciones que se ríe a carcajada abierta del sistema, del medio musical y los medios electrónicos que les dieron una forma de vida. De la comida plástica y la careta del consumismo del cual, ellos también son protagonistas. La era de la información es también la era de la ignorancia y la idiotización.

Bono y compañía han sido relevantes cronistas de una historia apasionada, de cambios vertiginosos, de desarrollo, en un mundo donde la física nos tiene pendiendo de un hilo. La lucha de poderes interminable. La caída de las Torres Gemelas, representó la vulnerabilidad del imperio capitalista y desató la guerra por el oro negro. La muerte de George Harrison por un tumor cerebral. En medio de la caótica llegada del Siglo XXI, U2 llega y da esperanza al cantar que este es un hermoso día.

El ozono que consume, el carbono que calienta, el amonio que quema, la química terrestre se convierte en una lenta bomba de tiempo y cada segundo cuenta como una enorme fracción de oportunidad de vida. Cielo y mar se juntan para borrar la línea en el horizonte y acaso es un llamado a tocar de nuevo la fibra espiritual.

La vida de estos cuatro músicos ha sido intensa. Y como todo lo que es, debe adaptarse o morir.

U2 se encuentra en el otoño de su existencia. Debatiendo entre seguir, vender, crear o ceder.

El mundo cambia en fracción de minutos y así también el mercado que los llevó a ser quienes son. El público reacciona lento, como siempre, a su último álbum. El miércoles 28 de octubre concluyen en Vancouver la primera parte de la gira “360” y regresarán, como siempre a Dublin para pasar este par de meses con amigos y familia.

El mundo del Rock está cambiando de nuevo. Y U2 es una banda que como otras está luchando por obtener nuevos fans en la era digital.

Adam Clayton, bajista, comenta en una entrevista tras bambalinas en una transmisión en The Tonight Show: “¿Qué es el Rock en este mundo cambiante? Porque, en cierta medida, el concepto del fan, el concepto de la persona que compra música y escucha música por el mero placer de escucharla, es una idea extinta.”

El grupo ha vendido un millón de copias de su última producción. Ellos reconocen frustración de que sus sencillos ni siquiera han llegado a los primeros lugares de popularidad.

Bono comenta: “No estamos encasillados en una idea y sentimos que este álbum es como una especie en extinción, y debemos acercarnos y crear un ambiente y un sentimiento desde el principio y hasta el final. Supongo que hemos hecho un trabajo que representa un reto para la gente que ha crecido y se ha alimentado de una dieta de estrellas pop.”

“La música existe en ambiente donde la gente está haciendo muchas cosas al mismo tiempo” –comenta Adam Clayton, bajista-, “ y ese es un ambiente muy diferente y me he dado cuenta de que esto es para gente que toma la vida de una manera, pero no es parte del mundo moderno, para mi”.

“En muchas formas, U2 ha tenido un enorme éxito a través de los años, aún vendemos muchos discos y eso prueba que U2 está hecho a prueba del pop y la decadencia del mundo musical. Vender discos es una cosa pequeña comparado con tocar en vivo. Cuando esta gira termine, U2 habrá tocado ante más de 6 millones de personas”. Dice Paul McGuinness, manager del grupo.

“En esta gira queremos lograr un efecto de 360 grados. Donde todo el público en la audiencia pueda ver los gráficos y escuchar el sonido de forma perfecta, aún no lo hemos logrado, pero trabajamos constantemente en ello” –explica Mullen, el baterista-, “ U2 siempre ha sido la audiencia y el ambiente, y creo que la audiencia es lo más importante y su reacción es lo más importante” Concluye.

The Edge dice: “Estamos tratando de hacer todo lo posible en el frente sin cambiar lo que hemos hecho artísticamente, la música queda intacta, estamos muy enfocados en ser el mejor y no el más grande.”

“El peligro más grande para una banda como U2, es aceptar que hemos llegado a cierta edad y, por lo tanto, deberíamos, de hecho, replegarnos.” Dice Larry Mullen, baterista y fundador del grupo y agrega: “No es para eso que hemos trabajado. Queremos hacer música relevante y Bono lo ha dicho innumerables veces, ‘un mal álbum y estamos fuera’, y nosotros hemos evitado eso todo el tiempo.”

13.10.09

Fiesta del Reencuentro de la Poesía Latinoamericana. Un reconocimiento en otro país que no fue el suyo

Descubrí el mundo de las letras en la escuela. En tercer año de primaria, haciendo ejercicios de rima. Entonces escribí mi primera poesía. Estaba relacionada con las abejas, las flores y la vida. Yo tenía nueve años.
El poema se lo regalé a mi mamá un domingo en la mañana, justo después de haberlo terminado.
¿Habrá sido mi mamá la verdadera influencia e inspiración en mi inquietud por escribir?
Mi papá siempre intentó convencernos a mi hermano y a mí a dedicarnos de alguna manera a las artes plásticas. Modo en el cual él podía plasmar cosas obvias y cosas que no lo eran tanto. Inclinado hacia el Arte Abstracto, manejó de forma excelsa la composición, el color. El mensaje.
Para él, cada pintura no tenía una sola interpretación que acaso fuera la suya propia, sino, la interpretación totalmente subjetiva de quien observara su mundo imaginario de tintas, carbones, fabrianos y agua.
Mi mamá era más reservada en su arte. Ella leía muy temprano por las mañanas. Una hora antes de levantarnos para ir a la escuela.
Recuerdo que los nombres comunes en su mundo eran Shakespeare, Homero y Nitzche. A veces por las noches, en lugar de cuentos, me contaba las historias de La Ileada o pasajes de Otelo.
Mientras papá creaba en su estudio, mamá lo hacía en su escritorio. Antes, entonces, en la Olympia moderna que papá le compró en Liverpool y la cual llegó hasta las tierras de Baja California Sur donde se perdió tras el caos familiar.
Montones de hojas blancas serían tipeadas. Montones de hojas tipeadas serían violentamente extraídas del riel de la máquina, para ser re leídas, revisadas, borradas, tachadas, sobre escritas y rescritas.
Miles de hojas que habrían querido ser libros editados en papel bond o acaso revolución e impresos en off-set están hoy día guardadas en una bolsa, dentro de una caja de recuerdos.
Esperan ser rescatadas y al parecer será el mundo virtual del internet el cual se abra para mostrarlas al mundo, eso si me tomo el tiempo de transcribirlos.
Mi hermano tiene otra bolsa con más material inédito de ella, que desea se convierta en libros o en imágenes de videos que él pueda producir.
Mi mamá escribía prosa y poesía. Motivada por mi papá, participó en varios concursos de CONACULTA, SEP, y algunas editoriales en México, sin lograr algún reconocimiento.
En 1986 participó en el concurso “Fiesta del Reencuentro de la Poesía Latinoamericana” que organizó la Fundación Grive en Buenos Aires, Argentina; en honor a Alfonsina Storni y Alicia Mureu de Justo. Ahí, mi mamá obtuvo el primer lugar por el poema “Contrasentido”.
Después de haber ganado el premio y haber publicado un par de poemas más dentro de una recopilación de poesía del Mundo –editada toda en Inglés-, dejó de escribir, un poco desencantada de la competencia del mundo editorial, un poco desalentada por la muerte de su madre, mi abuela; en noviembre de 1995. Un poco peleada con la tecnología que no comprende.

Hoy me tomo el tiempo de reproducir el escrito que le favoreció el reconocimiento en otro país que no fue el suyo.
Contrasentido
Sigo mis pasos en el pasado,
Veo detrás hacía el futuro
Todo es el caos; nada incierto
No existe paz, no hay descanso,
Y entre tinieblas vago sangrando
Un mal letal que se acrecienta
¡humanidad!, ¡humanidad!
Raza y espíritu, no eres sagrado
Nadie te adora, ni rinde cultos
Te consideran falsa, poco certera
Y la injusticia a ti va de la mano.
Del Derecho Romano no has estudiado
Internacionalmente te has burlado
Y en tus errores no éticos desciendes
Ante un abismo tal, que te me pierdes.
Abismo no tanto de incertidumbre,
De violencia y vejaciones
Es tal la oscuridad que ni mentiras
Pueden borrar o aminorar la herida.
Tú humanidad, total y absurda
Haz vituperado el nombre con tal grandeza
Que en su magnitud es multitud de chusma
De ignominia y de ignorancia;
Que se asemeja más bien a Belcebú.
Y sin fisonomía nos muestra
Sólo putrefacción, olvido, inercia
Del crimen, del homicidio justificado
Y diariamente evaporado ante
Metralla incrédula que ha perforado
El espacio sideral de la galaxia
Donde el capitalismo firme se ha adueñado.
En el confín del horizonte ya no hay luz
Y los rayos del sol ya no penetran,
Muere la tierra, la vegetación, los animales
Y desolados perecemos irremediablemente
En la impotencia de un razonamiento digno
Sin existencia.
Del color de los hombres haces mofa
Y de sus religiones un baluarte de congoja
Tendido sin distancia ni infinito
Siguiendo no otra filosofía que el poder
Y el perder el mundo en el desacato
De esa voluntad que por vivir parece
Inconsciente por hambre y sin calma
La fiebre de tu enfermedad,
Se hace en el alma.
Yacimientos de minerales y petróleo
Fósil riqueza de la entraña
Que para nadie es, y sí es todo lodo;
Donde tragando vamos
La desesperación del odio.
Y nuestros semejantes sin herencia
Pertenecen a las computadoras y a las naves
Que sin especio navegando van entre la muerte.
Muertos que renacen, fetos implantados
Detección en placenta.
Semen de genios almacenado.
Terrorismo que es evolución en el progreso.
¡Dónde la civilización y el ser humano!
Que ante todo es dios, gravemente amenazado
Dónde, dónde pregunto yo, estoy aislado?
Y busco alrededor
Donde los corazones de plástico y
Principales vísceras que son ingerto
Sin planeación previa, sí programados
Para robots de androide e invidentes.
Huevos de probeta y juventud lunática
Que en el tiempo dejaron de perecer a sus ancestros
Y que en este apocalipsis con aire de moderno
La misma actitud es invariable.
La muerte, la guerra, la peste, el hambre
Que ha hecho de la tierra
Su dominio entre los mismos huesos
De los que hoy se llaman todavía mortales.
Inocencia de los niños
Que adultos inconscientes hacen la guerra
Y viejos mutilados:
Misiles táctiles que devorando la vida
Acelerados, sembrando a su paso
La cosecha de sabios con salario
Que han dejado la cimiente
De la ciencia en el silencio perpetrado
Y día con día hacen de nosotros todos
y cada uno un epitafio.
Aún así, yo me pregunto si las estrellas
Desaparecerán entre el éter
O ¿deberé decir, entre el uranio?
De la era atómica, de radiaciones esparcidas
De rayos láser que penetran taladrando
La muerte universal de la incosciencia.
- Laura Morgenroth Lora
Octubre, 1986.