25.7.09

Le Premier Cri, Un film de Giles de Maistre

El primer llanto es también el primer suspiro. El momento en que el nuevo ser reacciona al primer cambio trascendental en su vida: Su nacimiento.
Cada día, este hecho se repite 364,501 veces en nuestro planeta, a lo largo de los cinco continentes que componen La Tierra.
Le Premier Cri (Francia, 2007) es un documental realizado por Gilles de Maistre, el guión de Marie Claire Javoy y la música muy minimalista de Armand Amar, para Disney Francia, en el cual se presentan varios casos diferentes de mujeres alrededor del mundo, quienes comparten su forma particular de dar a luz.
Diez historias presentan diversidad de culturas, tradiciones, creencias, costumbres, razas y múltiples economías que definen este momento crucial de la vida.
Este día además, hay eclipse total del sol y esto, se cree, aumenta cantidad de nacimientos.

En América.
La historia de Vanesa y Michael en los Estados Unidos, presenta el nacimiento de un bebé Lotus. Ellos son activistas, artistas y yoguis. Una especie de Hippies del siglo XXI.
Su parto no será atendido por ningún profesional médico y será en casa, acompañados por sus más cercanos amigos. Los padres de ambos no estarán presentes.
El momento se acerca. “Las mujeres estamos diseñadas para ser madres”, dice Vanesa. Ella está consciente de los riesgos y sabe que el milagro de la vida, puede también traer de la mano a la muerte. Ella pide a sus amigos que tomen las cosas con calma y acepten cualquier eventualidad en las próximas horas.
El parto es lento pero el resultado es perfecto, salvo una complicación final que pone en riesgo la vida de ella.

Más al sur, en Puerto Vallarta y en Cancún, en México; Gaby y Pilar tienen a sus hijos en la playa.
Rodeadas por empáticos delfines suponiendo que el contacto con los mamíferos marinos ayuda a mejorar y estabilizar el
ADN del infante al momento de nacer y que, al no sentir el cambio brutal del ambiente acuoso de la matriz hacia el agua de una alberca, el bebé permanecerá apacible. Estos partos son asistidos por una especie de parteras de la nueva era y carecen de anestesia.
En el bosque tropical del Amazonas, Brasil; Kayoko es parte de una pequeña tribu establecida ahí desde hace mucho tiempo. Joven de 21 años está confiada en el proceso natural de la vida. Sabe que su cuerpo está diseñado para tener hijos y sabe que no tendrá problemas. El parto transcurre en su casa al lado de su madre y dos mujeres sabías que fungen como parteras. Si hubiese alguna complicación, le llamarán a un Chamán que salve a los dos. Pero ella es joven y su cuerpo es fuerte. Todo saldrá bien.

En Europa.

En Paris, Francia, Sandy es una bailarina de Cabaret. Comenta que bailar durante el embarazo le proporciona una satisfacción especial. Ella se mueve y dentro, su bebé se mueve al ritmo que marca la música del ambiente afuera.
Ensaya y se presenta al lado del resto del grupo de bailarinas. Su vientre esférico resalta del resto de las chicas.
Canta, se maquilla,
sale a escena. El show de esta noche se hará a bordo de un Ferry. Ella está contenta.
El día ha llegado. Frédéric, su compañero, la lleva al hospital. Ella está tranquila. Él, sale a fumar y está notablemente desesperado. Finalmente atiende el parto y conoce a su bebé. Con manos temblorosas, él corta el cordón.
En Siberia, en pleno Polo Norte a una temperatura de menos 50 grados centígrados, Elizabeth se dirige en helicóptero al hospital donde tendrá a su hijo, por medio de una cesárea ya que el bebé está muy grande.
Son tan sólo unas horas en lo que la preparan, la operan y convalece. Con su bebé en
brazos, y acompañada por su esposo, regresará a su hogar.


En Africa.

Estamos al norte de Nigeria, en la región de L’Air en el desierto de Kogo. Mené de apenas 25 años se prepara para tener a su bebé en medio de las dunas y el desierto. Ella forma parte de una tribu semi- nómada.
Mohamed es su segundo esposo, él la acompañará al desierto donde tendrán a su bebé.
Mohamed espera afuera, haciendo
alabanza a su Dios pidiendo que todo esté bien. Así pasa las horas.
La espera larga, el sinuoso camino a través de las arenas desérticas y el calor, tienen exhausta a Mené.

El parto comienza. La ayudan otras mujeres que la animan. Pasa el tiempo… hay complicaciones… el bebé sale, pero no vive. Mené podrá descansar ahora, pero ella está triste.
Más al sur, en Tanzania, una mujer Masaï de cuarenta años tendrá a su hijo en el distrito de N’Gare Sero, al pie de un enorme volcán que se asoma en el horizonte.

Los Masaï viajan de un lugar a otro pues no conocen fronteras. Sólo buscan su supervivencia y se instalarán en cualquier lugar donde haya un clima amistoso y comida que los mantenga bien.
Los Massaï son polígamos. Kokoya -40 años-, es la quinta esposa de Olesietoi, quien ya tiene una docena de hijos. Ella dará a luz a una niña. Para los Massaï, los hijos son riqueza.
Sus labores cotidianas no se detienen sino hasta el momento del alumbramiento. Ella cuida a sus otros siete hijos y hace sus tareas diarias de manera normal. Su embarazo es riesgoso debido a su edad.
Con cincuenta años de práctica, 3 mil nacimientos asistidos y madre de quince, Nasieku tiene todas las cartas para ser su partera. Pero a pesar de esto, Kokoya tiene miedo. El parto sale bien. Como agradecimiento, la tribu ofrece una cabra a sus dioses, y juntos beben la sangre fresca de un vigoroso buey.

En Oriente.

Sunita acude al río Ganges a pedir la bendición de Ganga. Es su parto número cuatro. Después su madre y otras mujeres la acompañarán al lugar donde comenzará la labor. Sus dos hijos y su pequeña quedarán solos, mientras ella tendrá a su nuevo bebé.
A pesar de tener algo de miedo, Sunita confía en que todo saldrá bien y así es. Después decide operarse para no tener más hijos.
Ho Chi Min en Vietnam, es el lugar en el mundo donde existen más alumbramientos por día. De los 45 mil que hubo en 2005, 17 mil se practicaron sin ayuda y 28 mil más se lograron sin la asistencia de fórceps o cesáreas.
El hospital es un lugar moderno, equipado, pero frío, donde no hay lugar para sentimentalismos. Debido a la gran demanda del hospital, el proceso del parto se acelera por medio de medicamento intravenoso que provoca las contracciones y su intensidad, logrando la expulsión del producto.
En una región apartada en Nagoya, Japón; existe un centro donde las mujeres pueden pasar su embarazo entrenándose para el momento del nacimiento. Una especie de retiro, donde un hombre mayor de nombre Yoshimura las prepara durante los meses previos.
A usanza antigua, se cuida la alimentación, el ejercicio y el estado psíquico de las futuras mamás, muchas de ellas, nacieron también en este lugar.
Yukiko tiene a su segundo hijo, con ayuda de Yoshimura y en presencia de su esposo y su primera hija de tres años quien corta el cordón de su nuevo hermanito.

Todo esto ocurre el 29 de marzo del 2006. Y no es más que un documento periodístico que intenta plasmar las diferentes elecciones disponibles alrededor del mundo para un suceso asombroso: El nacimiento.
Le Premier Cri, se transmitirá el próximo 28 de julio por Cinemax, TV por cable.

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